Mi vocación
Lo que más disfruto de la fisioterapia es el trato con las personas. Me gusta escuchar, acompañar y buscar junto a cada paciente una manera de avanzar que tenga sentido para su situación.
Con los años he aprendido que, aunque dos personas lleguen a consulta con un dolor parecido, no siempre necesitan lo mismo. Por eso dedico tiempo a la valoración y procuro que tengas espacio para contarme lo que te preocupa.
También me importa que puedas preguntar y entender lo que estamos haciendo: sentirte escuchado y participar en tu recuperación marca la diferencia.